
Ecoenergía para la agricultura
Marzo 17, 2008Noticia: La Opinion de Tenerife
El sector primario canario podrá abastecerse en unos meses de la energía fotovoltaica no contaminante con limitaciones.
El Cabildo confía en que el Gobierno modifique las leyes del territorio para autorizar los paneles fotovoltaicos antes de mayo.
Las energías renovables pronto podrán servir de apoyo a la labor cotidiana de los agricultores. Según el consejero de Agricultura del Cabildo de Tenerife, José Joaquín Bethencourt, las condiciones necesarias para que el Gobierno de Canarias apruebe las modificaciones del texto refundido de las Leyes de Ordenación del Territorio, necesarias para que se autorice el empleo de paneles fotovoltaicos en la agricultura, se darán antes del mes de mayo de este año.
Esta medida, que no se da en Canarias de momento pero que ya se ve en muchos otros lugares del país, persigue conservar el paisaje tradicional de la Isla por medio de mantener o aumentar el suelo agrícola, gracias a servir de apoyo económico al trabajador del sector. La consejera de Planificación del Cabildo de Tenerife, Pino de León, alega que “no queremos que esos terrenos sean suplidos por los paneles, sino que sean un complemento para que se siga manteniendo la actividad primaria, o sea, un simple incentivo más”, afirmó.
Esta es una iniciativa del área de Agricultura de la Corporación insular, a cargo de José Joaquín Bethencourt, a petición del propio presidente del Cabildo de Tenerife, Ricardo Melchior, quien elevó una moción al pleno de diciembre en la que se planteaba la necesidad de que la energía fotovoltaica llegara a la agricultura. Su objetivo adicional sería, aparte de cuidar el medio ambiente, que el agricultor pudiera compatibilizar su explotación con la generación de energía y obtener una renta complementaria, con el objetivo último de que se mantengan o incrementen las explotaciones agrarias.
Los paneles fotovoltaicos han sido escogidos por sus bondades hacia el medio ambiente, puesto que “tenemos la suerte de que este tipo de energía procedente del sol sea abundante, por lo que creemos que este proyecto sería muy bienvenido debido a todos los beneficios que aportaría, no sólo en la lucha contra el cambio climático, sino como medida de apoyo al sector”, asegura de León, quien añade que “este tipo de energía será la que impere en la sociedad del futuro sin duda”.
La normativa territorial vigente no permite, por el momento, su uso, aunque tampoco lo prohíbe expresamente, explica la responsable. La producción de energía fotovoltaica no podría ser catalogada como un uso agrícola secundario, tal y como debería ser para poder autorizarse, por lo que se espera que en estos meses el Gobierno autonómico apruebe contemplar este uso como adicional, pero con la presencia de unos requisitos muy estrictos para que esta medida “sea un complemento y no sustituya a la agricultura”.
Precedentes. Aunque existen precedentes de esta posibilidad de aplicación de la energía fotovoltaica en suelos de protección territorial, ahora se incluirán los suelos de protección económica, “y esperemos que esta puerta se abra de verdad”, expuso el consejero. Para él, sin embargo, lo fundamental será conseguir que esta iniciativa no haga que “los agricultores dejen de ser agricultores” y se dediquen a la producción de energía, que deberá ser vertida a la red una vez generada.Aunque existen precedentes de esta posibilidad de aplicación de la energía fotovoltaica en suelos de protección territorial, ahora se incluirán los suelos de protección económica, “y esperemos que esta puerta se abra de verdad”, expuso el consejero. Para él, sin embargo, lo fundamental será conseguir que esta iniciativa no haga que “los agricultores dejen de ser agricultores” y se dediquen a la producción de energía, que deberá ser vertida a la red una vez generada.
La consejera reconoce, por otro lado, las dificultades a las que se enfrentan muchos de los agricultores de Tenerife para poder mantener sus explotaciones, por lo que opina que esta iniciativa podría “significar una importante diferencia para ellos”. Aunque hasta dentro de muy poco tiempo esta posibilidad se quedaba sólo en eso, de León afirma que es “nuestra voluntad política que sea una realidad”.
Condiciones de aplicación
Sólo una parte de la finca se puede destinar a producir energía fotovoltaica, y siempre será la que tenga menores aptitudes para la explotación. Por eso, sólo un porcentaje pequeño de agricultores podrá optar a este servicio. Se trata de que sea una medida de rentabilidad, pero con ella no se podrá sustituir la agricultura por la propia producción de energía fotovoltaica “o estaríamos logrando exactamente lo contrario de lo que nos proponíamos”, explicó Pino de León. “Queremos darle otro incentivo económico al sector primario. Este sector está al albur de lo que puede suceder con el clima y necesita de cualquier medida que en su apoyo podamos establecer”. Agrega que “sabemos que las condiciones son muchas, pero esto es así porque no queremos cambiar el paisaje tradicional insular, sino beneficiar a los que se siguen dedicando a la tierra, para que vean una garantía de futuro”.”Lo fundamental es que los beneficiados sean los propios agricultores”, sentencia, por otro lado, José Joaquín Bethencourt, por lo que este “acuerdo valiente, aunque difícil de realizar por todos los trámites que conlleva, es importante porque refuerza una nueva visión del desarrollo rural que el Cabildo comparte”. De hecho, la producción y el posterior vuelco en la red de la energía solar están considerados como una forma de dar nueva utilidad a una parte de las tierras poco productivas, y el ingreso adicional por el vuelco de la energía en la red, como un apoyo. “Esta inversión supone una salida a los problemas de la agricultura”, reconoce. Además, Tenerife resulta un lugar óptimo para la instalación de placas solares fotovoltaicas, pues se aprovecha mucho la actividad solar y su captación cada vez parece tener más seguidores. “Es evidente que nos encontramos ante un cambio de modelo energético, que va a girar en torno al ahorro, la eficiencia y las energías renovables. La solar es una de ellas, es la que más fácilmente llega a toda la población”, añade. Además, los agricultores muestran, cada vez, un mayor interés en esta forma de producción energética. “Entre ellos se están creando muchas expectativas y esta iniciativa es fruto de su interés. Lo único que ha hecho el Cabildo es estar al tanto de sus carencias y tratar de garantizar un apoyo a su labor, a la vez que se protege la superficie agrícola con medidas como la limitación del terreno, que no debe ser de calidad productiva o no estaremos cumpliendo con nuestros objetivos iniciales”.