
Las Medianías optan por las proteas
Julio 1, 2008El Cabildo de Gran Canaria, a través de la sección de Fruticultura de la Granja Agrícola de Cardones, celebró un curso sobre el cultivo de proteas en las medianías que superó todas las previsiones. Asistieron 101 agricultores y técnicos interesados en este cultivo alternativo.
Que los agricultores canarios están buscando cultivos alternativos a los tradicionales y que intentan por todos los medios recuperar terrenos agrícolas ahora baldíos se puso de manifiesto días pasados ante la convocatoria de un curso técnico sobre el cultivo de proteas, convocado por la Granja Experimental del Cabildo en Cardones, a la que acudieron más de cien hombres y mujeres del campo grancanario que entienden que aquí puede estar parte de un futuro que no se presenta muy alentador.
En este curso, impartido durante dos días por el técnico palmero Enrique Huertas López, que también pertenece a la cooperativa palmera que lleva siete años exportando proteas a Europa y a los mercados isleños, se puso de manifiesto que las proteas constituyen un cultivo de enorme interés para las zonas de las medianías, por ser sustitutivo de los tradicionales y ya nada rentables y porque, si se exportan productos de calidad, encuentran altos precios en los mercados europeos. En Gran Canaria ya existen varias hectáreas plantadas, pero La Palma logra exportar un millón de tallos.
Casi todas ellas proceden de Sudáfrica
Las proteas que se cultivan actualmente en el Archipiélago canario, fundamentalmente en La Palma y Gran Canaria, proceden en su mayoría de Sudáfrica, en donde estas plantas crecen de forma espontánea en la zona de El Cabo, al sur. Las variedades que cultivamos son seleccionadas a partir de la gran diversidad de especies que existe en la naturaleza. Se trata de plantas con porte arbustivo, que pueden estar cultivándose entre ocho y quince años y que se caracterizan por la belleza y gran variedad de sus flores. Se adaptan perfectamente a las medianías canarias, por encima de los 300 metros y llegan incluso a superar los 1.000 metros en zonas orientadas hacia el oeste, que es donde se consiguen de forma natural las condiciones agro-climáticas idóneas para su cultivo. Exige suelos sueltos y ácidos, relativamente pobres en nutrientes, una marcada estacionalidad verano-invierno y diferencia de temperaturas entre el día y la noche. En Gran Canaria hay ya varias fincas